Maestros Comunitarios
Uruguay, desde 2005

Al igual que en la Argentina, uno de los principales problemas de la educación primaria uruguaya son las altas tasas de repitencia, especialmente en el primer y segundo año de la escolarización. A su vez, al igual que en nuestro país, esta problemática se concentra en aquellas escuelas a las que asisten alumnos de menores niveles socioeconómicos.

 

Dado este diagnóstico, y en el marco de una serie de políticas tendientes a mejorar los aprendizajes de los niños, niñas y jóvenes de los contextos sociales más desfavorables, en el año 2005 comenzó a implementarse el Programa Maestros Comunitarios (PMC). Dicho programa consiste en el nombramiento de un a cuatro docentes en cada escuela para que puedan brindar un apoyo pedagógico adicional a los alumnos con riesgo educativo y para que trabajen con su familia y la comunidad.

 

A continuación se resume la filosofía pedagógica en la que se enmarca el programa:

 

“El PMC propone otra forma de hacer escuela. Este enunciado que se ha vuelto una consigna que define la naturaleza del programa parte de varios supuestos. El primero de ellos es que la tarea del maestro comunitario no puede comprenderse como aislada del resto del colectivo docente.

 

Un segundo supuesto es que las formas de trabajo de los maestros comunitarios no solo involucran de otro modo a los niños en las propuestas, sino que además consideran imprescindible para desarrollarlas el lograr acuerdos con las familias”[1].

 

El programa está destinado a los alumnos de primero y segundo año de las escuelas primarias de “Contexto Sociocultural Crítico”[2]. Los niños y niñas se seleccionan en base a su rendimiento escolar, su tasa de inasistencia y su historial como repitentes o desertores. También se trabaja con niños que todavía no han ingresado al sistema educativo y, en caso de que el maestro de aula y el maestro comunitario lo juzguen conveniente, con alumnos de años superiores.

 

A continuación se describe la evolución de las dimensiones del programa.

Cantidad de escuelas, maestros y niños participantes del PMC. 2005-2009

  2005 2006 2007 2008 2009
Escuelas 255 252 334 334 334
Maestros 437 433 553 576 553
Niños 9.292 14.884 11.392 16.802 16.166

Fuente: Elaborado por Infamilia, con datos de los Relevamientos de Seguimiento y Evaluación del PMC realizados por Infamilia-CEP en los años 2005 a 2009.

 

El “Maestro comunitario” (MC) es elegido por el directivo de la escuela y ratificado por la inspección. Entre los requisitos establecidos para poder ser seleccionado como MC se encuentran (a) ser docente de la escuela, (b) tener conocimiento de y compromiso con la comunidad en la que se inserta en la escuela, (c) haber demostrado capacidad para elaborar propuestas didácticas abiertas y flexibles, y (d) tener una buena predisposición para el trabajo con otros docentes.

 

El MC trabaja tiempo completo (20 horas adicionales a las del turno en el que es docente, que son distribuidas a lo largo de la semana según las necesidades de los alumnos). Su labor apunta, por un lado, a desarrollar una serie de estrategias de forma de aumentar el capital social familiar y las posibilidades de apoyo a la tarea escolar de los niños. Para ello trabaja con estrategias flexibles adaptadas según cada contexto y cada alumno, que incluyen visitas a las familias y trabajo con grupos pequeños en la escuela.

 

Si bien el PMC depende de la Dirección de Educación Inicial y Primaria (CEIP) de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), existe un fuerte trabajo de articulación con el Ministerio de Desarrollo Social (a través del programa INFAMILIA) y con UNICEF. Entre los tres organismos conforman un equipo técnico interdisciplinario encargado de la evaluación del programa y la elaboración de materiales, guías y documentos destinados a los maestros comunitarios.

 

Las instancias de reflexión por parte de los MC son continuas. Al iniciarse en su función por primera vez, los MC deben participar de un encuentro organizado por la CEIP, donde participan docentes que ya se han desempeñado en el cargo, con el objetivo de intercambiar experiencias. Por su parte, los MC de cada departamento se reúnen mensualmente en una instancia de reflexión local, en donde se realizan talleres de capacitación y se analizan casos puntuales. A partir de 2010 se firmó un convenio con la Universidad de la República para que referentes de la universidad participen de estos Grupos de Referencia.

 

Para concluir, cabe destacar que el PMC ha implementado sistemáticamente instancias de evaluación del programa. En ellas se pueden observar tendencias alentadoras en cuanto a la disminución de las tasas de abandono y repitencia. Simplemente para resumir, en todos los años de implementación del programa (2005-2009), más del 70% de los niños que participaron en él mejoraron sus calificaciones.

 

Para acceder a un video que muestra el trabajo de un maestro comunitario cliquee aquí.

Para acceder a los resultados preliminares de la evaluación 2009.


[1] Fragmento extraído de Documento Base 2010 del programa.

[2] En Uruguay las escuelas urbanas se dividen en cuatro categorías: escuelas urbanas comunes, escuelas de tiempo completo, escuelas de contexto sociocultural crítico y escuelas de práctica. Las escuelas de contexto sociocultural crítico son categorizadas a partir de tres variables fundamentales: la tasa de repitencia de los alumnos de primer año, la tasa de alumnos de primer año con alta inasistencia y la tasa de niños de sexto año pertenecientes a hogares cuyas madres tienen la escuela primaria como máximo nivel de educación formal.